Herida en un ave – cómo es realmente el proceso de cicatrización y qué es la famosa granulación
Muchos cuidadores de aves creen que si el animal vive en una cría responsable y con experiencia, las lesiones simplemente no ocurren.
Por desgracia, esto es un mito. Incluso en las mejores condiciones pueden producirse cortes, rasguños o heridas muy graves.
¿Por qué?
Porque las aves no son únicamente criaturas delicadas y “bonitas”.
Son animales con instintos muy fuertes, hormonas y comportamientos que no pueden controlarse por completo, incluso con una gran experiencia por parte del cuidador.
Amor, hormonas y agresión: cuando la lógica de las aves deja de ser “humana”
La palabra “amor” aplicada a las aves puede resultar muy engañosa.
Desde una perspectiva humana se asocia con cuidado y cercanía, pero en el mundo de las aves las hormonas y el instinto suelen tener prioridad absoluta.
Durante la época reproductiva, los comportamientos pueden descontrolarse fácilmente.
Aparecen:
– dominancia,
– rivalidad por la pareja y el territorio,
– agresión, que puede escalar muy rápidamente.
Un buen ejemplo son los faisanes del género Lophura, aves conocidas por una fuerte agresividad intraespecífica.
Incluso en grandes voladeros puede ocurrir que:
– un individuo elija a una víctima concreta,
– los ataques sean repetidos y deliberados,
– se produzcan lesiones graves,
– y en casos extremos, el ave sea matada por un compañero.
Desde el punto de vista humano, esta lógica puede resultar difícil de comprender.
Para el ave, sin embargo, es el resultado de las hormonas, la jerarquía y el instinto de supervivencia, sin reflexión ni los “frenos” que conocemos los humanos.
Es importante señalar que esto no afecta únicamente a especies consideradas agresivas.
También en loros, canarios u otras aves:
– el cortejo puede ser excesivamente intenso,
– sujetar al “compañero” por el cuello, el ala o la pata puede provocar heridas,
– los conflictos pueden escalar muy rápidamente.
A veces, incluso “por amor”, se puede causar daño.
Lo más importante: el ave herida debe aislarse INMEDIATAMENTE
La primera y absolutamente fundamental norma ante cualquier herida es la separación inmediata del ave lesionada.
¿Por qué es tan importante?
– otras aves pueden seguir atacando o picoteando la herida,
– la presencia del grupo incrementa drásticamente el estrés,
– el estrés intensifica el sangrado y frena de forma significativa la cicatrización,
– tras un traumatismo, el ave puede entrar fácilmente en shock.
El ave herida debe:
– trasladarse a un lugar seguro y tranquilo (transportín o jaula hospitalaria),
– mantenerse en calor, con poca luz y silencio,
– manipularse solo lo absolutamente necesario,
– evitar el contacto con otras aves y con la curiosidad excesiva de las personas.
La calma y la reducción del estrés forman parte del tratamiento, no son un complemento.
Cómo es el proceso de cicatrización de una herida en un ave – cronología orientativa
La cicatrización de una herida en un ave se produce por fases y rara vez tiene un aspecto “bonito”

Conocer los tiempos ayuda a evaluar si el proceso avanza correctamente.
Días 1–3 – fase inflamatoria
La herida está claramente enrojecida.
Puede supurar sangre o suero.
El tejido suele estar inflamado y sensible.
Aproximadamente días 3–5 – inicio de la formación de granulación
Aparece tejido nuevo de color rosado a rojo.
La herida se ve más húmeda y “carnosa”.
Puede sangrar con facilidad al tocarla.
Días 5–10 – granulación activa
La granulación rellena visiblemente el defecto tisular.
La superficie puede ser irregular y húmeda.
Los bordes comienzan a aproximarse de forma progresiva.
Aproximadamente días 10–14 – epitelización
Comienza a formarse una nueva capa de piel.
La herida se va cerrando gradualmente.
En las semanas siguientes pueden volver a crecer las plumas.
Cómo debe ser el botiquín de un criador o cuidador de aves
Un botiquín básico debería incluir:
– gasas y compresas estériles,
– venda elástica autoadherente,
– suero fisiológico,
– desinfectante seguro para aves,
– guantes desechables,
– tijeras pequeñas y pinzas,
– toalla suave,
– jaula o transportín hospitalario,
– contacto de un veterinario especializado en aves.
Primeros auxilios – los límites de la responsabilidad del cuidador
El cuidador no trata las heridas en las aves.
Su función es proteger, estabilizar y ganar tiempo.
Heridas graves y profundas – situación de urgencia
No retirar tejidos.
No usar productos agresivos.
No administrar medicamentos sin indicación profesional.
Información importante: No soy veterinaria. Este artículo se basa en la experiencia, la observación y el trabajo con aves. No sustituye la consulta con un médico veterinario.

Commentaires